jueves, 17 de enero de 2013

Leyenda de los cuatro dragones (Leyenda China)

En una época muy antigua cuando no había ni lagos ni ríos en la tierra, solamente el mar del este; habitaban cuatro dragones en el los cuales eran el Dragón amarillo, el Dragón negro, el Dragón perlado y el Gran Dragón.



Un día los cuatro volaron hacia el cielo para jugar con las nubes.
Cuando uno de los Dragones dijo a los demás “¡Vengan rápido a ver esto, por favor!”
“¡¿Que sucede?!” preguntaron los tres al mismo tiempo mirando hacia donde apuntaba el Dragón perlado.
Abajo en la Tierra se encontraba una multitud ofrendando panes, fruta mientras quemaban incienso. Entre todos se destacaba una anciana de cabellos blancos, con un pequeño niño atado a su espalda y rezaba así: “Dios de los cielos, por favor envíanos pronto la lluvia para que tengamos arroz para nuestros niños” y ciertamente no había llovido en mucho tiempo. Había sequía, la hierba estaba amarilla y la tierra se resquebrajaba bajo el fuerte sol.
“¡Que pobre es esta gente!” dijo el Dragón amarillo “Y morirán si no llueve pronto”
El Gran Dragón asintió, y después de pensarlo propuso : “Vayamos a rogarle al emperador de Jade que haga llover”, mientras de un salto desaparecía en las nubes, los demás lo siguieron de cerca y todos volaron hacia el Palacio del Cielo.
El emperador de Jade era muy poderoso, por eso estaba a cargo de los asuntos del cielo y de la tierra, cuando vio a los dragones llegar a toda velocidad no le agrado.
“¡¿Que hacen aquí?!, ¿Por qué no se comportan como es debido y se quedan en el mar?”
El Gran Dragón se adelantó y dijo: “Su majestad, los cultivos de la tierra se secan y mueren, le ruego que envié pronto la lluvia”.
“Muy bien, primero vuelvan al mar y mañana enviare la lluvia” dijo el emperador. Los cuatro dragones le agradecieron y regresaron contentos pero pasaron diez días y ni una sola gota de agua cayó del cielo. La gente sufría mucho y no sabían que hacer, algunos comían raíces y otros comían arcilla cuando no encontraban raíces.
Viendo todo esto, los dragones se pusieron muy tristes pues se dieron cuenta que el emperador de Jade solo se preocupaba por sus propios intereses y placeres sin tomarse el sufrimiento de la gente en serio. Solo ellos cuatro podían ayudar a la gente pero ¿Cómo hacerlo?... El Gran Dragon miro el vasto océano y dijo tener una solución.
“¿De qué se trata?” ¡Dínoslo ya! Dijeron los otros dragones.
“Miren, ¿No hay muchísima agua en el mar en donde vinimos?, podríamos tomarla y arrojarla hacia el cielo, entonces caería como si fuera lluvia así se salvarían las personas y sus cultivos” termino diciendo el Gran Dragón.
“¡Buena idea!” dijeron los demás aplaudiendo, “Pero”, advirtió el Gran Dragón, “si el emperador se entera nos castigara”.
“Haría cualquier cosa con tal de ayudar a la gente” dijo el Dragón amarillo.
“Entonces comencemos, de seguro no nos arrepentiremos” dijo el Gran Dragón.
El Dragón negro y el perlado volaron hacia el mar para llenar sus bocas de agua para luego soltarlas sobre la tierra. Así los cuatro dragones iban y venían haciendo oscurecer el cielo con tanta actividad. En un momento el agua del mar se derramaba como lluvia sobre la tierra.
“¡Llueve!  ¡llueve!, ¡los cultivos se salvaran!”, la gente saltaba y gritaba de alegría, las espigas de trigo y el sorgo comenzaban a enderezarse. El Dios del mar descubrió lo que estaba sucediendo e informo al emperador.
“¿Cómo se atreven los cuatro dragones a dar lluvia sin mi permiso?”, El emperador de Jade estaba furioso y ordeno a las tropas del cielo que apresaran a los dragones que estando en desventaja numérica no pudieron hacer nada y pronto fueron arrestados y llevados al palacio del cielo.
“Ve y pon cuatro montañas sobre los cuatro dragones para que nunca más puedan escapar” ordeno el emperador al Dios de las montañas. Este uso su magia para que cuatro grandes montañas aparecieran volando y cayeran sobre los cuatro dragones. Con todo esto los dragones nunca se arrepintieron de sus actos. Decididos a ayudar a la gente por toda la eternidad se convirtieron en cuatro ríos que corrieron atravesando las montañas y los valles cruzando el territorio de oeste a este para finalmente terminar en el mar su hogar.
Y es asi como se formaron los cuatro grandes ríos de China, el Heilongjian (Dragón negro) en el norte, el Huanghe(Dragon amarillo) en el centro, el Changjiang (Yangtze o Gran Dragón) en el sur y el Zhujiang (Dragón Perlado) mucho más al sur.

Video narrado de los Cuatro Dragones

La imagen fue encontrada en la red, tiene sus propios autores y/o dueños y solo se ah colocado como información y guía del tema que estamos tratando.
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3 comentarios:

Juan Janampa dijo...

esta chebre
<_>

Anónimo dijo...

la historia es muy buena :) me encanto

johan mosquera dijo...

ya se cual es la tarea de españolç