miércoles, 25 de febrero de 2015

El árbol de OJE

En la selva amazónica existe un árbol especial muy conocido por los lugareños por sus propiedades medicinales, un excelente tónico reconstituyente contra casos de anemia y de parasitosis, abundan en las orillas de los ríos y cochas, durante muchos años ha ayudado a muchos enfermos y gente sin recursos, brindando su resina llamada “leche de oje”, el remedio infalible de los pobres.


Sin embargo se cuenta que se descubrió las propiedades de este árbol de una forma casi milagrosa ahora conocida como una leyenda de la zona veamos más de este tema:

Entre los primeros habitantes de la amazonia muy dentro del interior de la selva vivía una familia que relativamente se encontraba lejos de los caseríos, esta familia tenía muchos hijos siendo el último un niño de siete años al cual le decían Pashquito.

Sin embargo bajo las precarias condiciones de vida Pashquito comenzó a desarrollar una especie de enfermedad que se manifestaba hinchando su vientre hasta medidas muy irregulares, sumado a esto los síntomas de una fuerte anemia se dibujaba en el rostro del pequeño dándole una palidez mortal. Sus padres incapaces de cambiar el cruel destino que venía dibujándose cada día lloraban y oraban en las noches cuando creían que nadie les escuchaba pidiendo un milagro para que su hijo no perdiera la vida.

Los días pasaron mientras el cansancio y la dejadez crecían en Pashquito; una tarde decidió que tenía que ponerse más activo y se levantó de su cama, tomo su anzuelo y se dirigió a la quebrada donde siempre había pescado, esta vez eligió sentarse bajo un frondoso árbol el cual le protegía de los rayos solares.

Paso cierto tiempo esperando pescar algo cuando sintió que era observado, al voltear una viejecita de cabellos muy blancos, piel blanca y ojos azulados se encontraba mirándole muy cerca de él, con una sonrisa bondadosa le toco el hombro y le dijo: “Hijito, tu estas muy enfermito, yo te voy a curar, deja tu anzuelo y escúchame”- el niño hizo como le dijo- “mira, vas a tomar de mi leche en la forma como te voy a decir, dame tu cuchillo y acércate a este árbol que te está protegiendo del sol, pero antes lava ese pequeño pate en que as traído tus empates”.

Pashquito hizo todo lo que le dijo la viejita, luego se colocaron frente al tronco del árbol, la viejita con el cuchillo tajo un corte diagonal sobre la corteza y al instante comenzó a brotar una leche muy blanca que ella recogió en el recipiente hasta que tuvo la cantidad de una cuchara grande.

La viejita le paso el recipiente y le dijo: “tómalo de un solo trago y enjuágate la boca en la quebrada”, cuando volvió le dijo: “durante ocho días seguidos vas a hacer esto mismo y veras como va bajando tu barriga. Mañana vienes trayendo una vasija con tapa, ahí recoges más leche hasta llenarla dándole varios cortes al árbol. Esta leche la guardaras bajo tu cama bien cerrado durante quince días, después de ese tiempo lo sacas y comienzas a tomarlo tres veces al día la misma medida que te he dado durante treinta días.”

“Te aseguro que te devolverá tus fuerzas y volverás a ser el niño que eras antes, voy a dejar estas marcas en este árbol para que siempre lo reconozcas del resto” la viejita agarro el cuchillo y marco en la corteza dejando dos símbolos “O G” cuyo significado aún sigue en las sombras, el niño se acercó a ver las marcas y al voltear para agradecerle a la anciana esta ya no estaba con él.

Sin embargo Pashquito no temió, con el envase regreso a su casa y les conto a sus padres todo lo que había pasado, estos fueron al lugar donde había ocurrido todo y vieron las marcas que hizo la anciana ahora conocido como el árbol de  oje y su resina como la leche de oje.

La familia comento este eco y llegaron a la conclusión de que a Pashquito se le presento la madre del oje quien se apiado de él y se le presentó para curarle con su propia leche, con el paso del tiempo y siguiendo las indicaciones Pashquito comenzó a curarse botando de su cuerpo los parásitos que le estaban consumiendo la vida.

Tres meses después el chico se encontraba robusto sano alegre y lleno de vida de esta manera es que se hizo conocido entre los lugareños sobre las propiedades de la leche de oje como remedio infalible de los pobres y de su hada guardiana, la madre del oje quien cuida su árbol, el árbol de oje.



Las imágenes que se muestran fueron encontrados en la red tienen sus propios autores y/o dueños, solo se han colocado como información y guía del tema que estamos tratando.
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahí dice 30 días y después dice que el chico lo tomo durante 3 meses. Como exactamente se toma la leche de oje , con que laxante y cuantas veces al día

Sr. C dijo...

Exacto ahí dice que la anciana le dijo que lo tomara por 30 dias, no dice que el niño lo tomo por tres meses, dice que el niño a los tres meses se habia recuperado del todo, tal vez ganando el peso que la anemia le habia quitado. Pero gracias por opinar y aclarar este punto.