viernes, 30 de diciembre de 2016

El Otoño de Kamshout

Entre Chile y Argentina existe una isla llamada Isla Grande de Tierra del Fuego, donde hace mucho tiempo habito en ella los Selk´nam, un pueblo amerindio, y del que proviene esta antigua leyenda del otoño.


Según se cuenta en esta isla vivió un joven llamado Kamshout, en el tiempo en que las hojas no cambiaban de color en todo el año, siempre todo era verde y daba una sensación de estabilidad, así fue que paso el tiempo y este joven creció hasta que llegó el momento de emprender el rito de iniciación del paso a la madurez al cual llamaban Klóketen, que los Selk´nam cumplían llegado el día, de esta forma a su regreso los jóvenes eran conocidos por todos como iguales.

Para cumplir este ritual el joven debía iniciar un largo viaje, así que arreglo sus cosas y partió, sin embargo mucho tiempo paso y este no regreso, así pasaron temporadas y la gente comenzó a olvidarse de él asumiendo que lo más probable era que este muerto.

Pero un día en las puertas del pueblo apareció Kamshout, observando con cierto nerviosismo todo lo que lo rodeaba, la gente lo noto muy sensible, tanto en su mirada como en su hablar. Ante la pregunta de todos sobre su experiencia este les conto de una tierra mágica de inmensos bosques que había encontrado más al norte. Los demás querían saber más, así que les menciono que durante el otoño las hojas verdes cambiaban, se marchitaban y morían, por eso todo parecía muerto hasta la llegada de la primavera con sus primeros rayos solares.

Mientras este seguía contando, muchos incrédulos asistentes comenzaron a sonreír y mirarse entre ellos, hasta que un humor burlón cubrió todos los rostros, excepto el de Kamshout. Totalmente serio con una ira creciente conteniéndose en su interior, solo se giró en su sitio y se marchó por el mismo camino que había venido pues no le gusto la forma en que lo trataron ni le gusto sentirse como un orate mentiroso a sus ojos.


Sin embargo lo extraño vino momentos después cuando del lugar de donde Kamshout se había ido, vino volando un enorme loro que algunos dicen era el mismo Kamshout, rojo en su pecho y verde esmeralda en la espalda. Hizo graznidos estridentes llamando la atención de todo el mundo, volaba entre los árboles que rodeaban el lugar y se posaba en ellos, mientras esto ocurría, en cada árbol donde el loro se posaba poco a poco también se teñían de rojo las hojas de los árboles, hasta que se marchitaban y caían.

Todos los Selk´nam se llenaron de miedo y temieron por la vida de los árboles, todos se preocuparon, pero en el aire se escuchó las carcajadas de Kamshout talvez por las caras de horror de la gente, lo interesante es que todo esto estaba ocurriendo en la época de Otoño justo lo que les había contado Kamshout, invierno llego y se fue. Cuando llego la primavera todos comprobaron que los arboles no habían muerto sino que en poco tiempo recuperaron su verdor, el tiempo paso y esta historia fue contada hasta nuestros días, aun ahora cuando los loros se reúnen entre las ramas graznando y riendo, este pueblo recuerda a Kamshout como si siguiera riéndose de ese suceso.


Las imágenes que se muestran fueron encontradas en la red, tienen sus propios autores y/o dueños, solo se han colocado como información y guía del tema que estamos tratando.
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