lunes, 20 de noviembre de 2017

Yara la mítica sirena de la amazonia

Es innegable que en toda la extensión de la amazonia y más aún centrada en el mismo Amazonas es donde se tiende a escuchar los más increíbles relatos sobre los misterios de estas regiones, misterios comparados a los antiguos mitos griegos. El gran Amazonas con sus afluentes recorre una gran extensión y países; en todos ellos el mito de Yara se comparte e incluso la culpan si es que algún familiar un día desaparece. Guardiana hermosa, demonio, entidad paranormal, hija de la selva o fuerza de la naturaleza existen variadas descripciones pero veamos más sobre ella…



El mito de la sirena, se comparte en todo el mundo ya sea en mares, lagos o en ríos, en las variadas comunidades de la selva centrada en el amazonas tienen versiones muy parecidas de su proceder que incluso se mezclan  con otras formando una cadena de relatos, creencias formando una red que se extiende por toda la región selva, rescatemos lo que sabemos del mito Yara para lograr formar nuestro propio concepto de esta criatura elemental.

Perú, Ecuador, Colombia y Brasil, comparten el concepto central de la sirena, sin embargo el termino Yara proviene de la antigua lengua Tupí, una lengua común que compartían los antiguos pueblos de la selva amazónica hasta el caribe, en especial los que se encuentran más cerca de la cordillera de los andes el cual se entiende como Iara o Uiara con la traducción literal de “Señora de las aguas” o incluso “Madre de las aguas”.

Muchas leyendas de su origen se han escuchado, pero existe una historia en concreto que la envuelve, humaniza y endiosa, hasta el punto de volverla épica, pues se cuenta que en una antigua tribu guerrera de la selva, vivía una mujer indígena, la mejor guerrera de la tribu y una más de los muchos hijos del chamán.

Su fama había alcanzado tal renombre que despertó la envidia de sus hermanos, pues casi todos los elogios por sus proezas provenían de su mismo padre quien estaba orgulloso de ella y al mismo tiempo ignoraba a sus demás hijos. Sus hermanos no pudieron soportar esta situación mucho tiempo así que en concilio secreto tomaron la decisión de deshacerse de ella, eliminándola y ocultándola para que así desapareciera como uno de los tantos casos que pasan en la selva.



Una noche en que la tribu dormía, sus hermanos ingresaron a su tambo dispuestos a matarla, pero calcularon mal sus probabilidades de éxito, pues se enfrentaban a la mejor y con un agudo sentido del oído los escucho llegar. Se defendió de tal manera que no quedo ninguno vivo y aunque fue en defensa propia sabía muy bien que esta situación no sería bien vista ni por su padre el Chaman ni por la tribu en general, por eso tuvo que huir esa misma noche.

Unas horas después se encontró la sangrienta escena y vieron que la única que faltaba era la hija guerrera, todos los guerreros de la tribu comenzaron a rastrearla y así en un tiempo fue encontrada; de nada sirvió la explicación que brindó, pues su padre estaba demasiado dolido por este fratricidio y en una rápida decisión mientras su corazón sufría, decidió que como castigo fuera arrojada al Río Negro uno de los afluentes del río Amazonas.

Aparentemente así será su triste final sin embargo, el destino le tenía preparado otro camino, pues todo esto ocurría en una noche de luna llena, un momento muy especial donde los misterios de la madre tierra o madre selva  tiende lugar a extraños propósitos, pues en el momento mismo donde la última molécula de aliento se le escapaba del cuerpo, fue rodeada por infinidad de peces quienes acudieron en su ayuda tal vez atraídos por su fuerte espíritu o voluntad, pues la reclamaron como su soberana, su representante y mientras su gente la eliminaba de su camino, la naturaleza y las aguas la reclamaban como suya, transformándola, elevándola a la superficie; mostrando su nueva apariencia, una criatura de indescriptible belleza, de largo cabello negro, ojos oscuros que podían cambiar a voluntad.

Desde entonces nadie recuerda cual fue su nombre, pues en todas las regiones fue renombrada como Yara, Iara  o Uiara que significa la señora de las aguas y desde ahí, para siempre, su destino y camino tuvo misteriosos propósitos.

La describen como una sirena mitad mujer mitad pez, poseedora de una extraordinaria belleza con la piel ligeramente verdosa y nacarada la cual puede mimetizarla con el verdor de la jungla, tambien asi como los peces tienen distintos colores, su cabellera y ojos también puede ser de otros colores, pues algunos la ven de cabellera negra y otros de rubio sedoso, con ojos que van desde el penetrante negro azabache hasta el azul cielo.

Ahora ella es la guardiana de las aguas dela amazonia pues el hombre siempre ha amenazado sus ríos desde tiempos antiguos, es por eso que, hay de aquel que se encuentre con ella directamente o que escuche su canción melodiosa con su suave voz. Lo mejor que se puede hacer en el mismo segundo que uno se da cuenta de esto es volver por donde vino y escapar a toda velocidad, pues así tendría mejor oportunidad del cruel destino que le espera.

Si la Yara se da cuenta de la presencia de un hombre y tiene especial interés en él, algunas leyendas dicen que ella puede adoptar la apariencia de una criatura de la selva como anaconda, jaguar o pantera negra dependiendo de la zona donde ocurran los hechos. Si ella ve directamente a la persona y las miradas se cruzan, no hay nada que hacer, pues el hombre caerá en una potente sugestión la cual se incrementa al escuchar la melodía de la Yara. El hombre se acercara a ella no importa cómo y ella lo atraerá con movimientos sensuales, este efecto se potencia si ocurre en noches de luna llena.



Bien ahora es donde el mito se divide en varias versiones, pues en algunas regiones se cuenta que lo que ocurre es que la Yara llevará al fondo del rio al hombre enamorado ahogándolo para devorarlo, en otras regiones se cuenta que si la Yara está buscando aparearse se llevara al hombre a un lugar despejado disfrutando del encuentro y dejándolo libre en apariencia, mientras despierta en algún lugar cercano a un poblado. Digo en apariencia porque el hombre quedara siempre unido al “aparente” amor que tiene por la Yara, pues puede ser que como lo ha elegido como su consorte le perdone por esa vez, sin embargo este volverá buscándola y es ahí donde su destino se le mostrara, acabando en el fondo de las aguas como muchos otros antes que él.

Algunas otras versiones en especial en la amazonia peruana mencionan que la unión de un hombre con la Yara da como resultado al Chullachaqui, una criatura de la selva, la cual ya hemos publicado con anterioridad. Es increíble que a pesar de la gran distancia que existe entre todos estos países y la gran dificultad que hay para comunicarse por la misma amazonia, todas tengan cierta similitud sobre esta criatura elemental de la selva, la temible Yara, señora de las aguas.


Las imágenes que se muestran fueron encontradas en la red, tienen sus propios autores y/o dueños, solo fueron colocadas como información y guía del tema que estamos tratando.
Si te agrado este articulo, no olvides suscribirte a la página Aquí



0 comentarios: